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Hallan restos de ocupación humana en sector más árido del Desierto de Atacama

Miércoles, 14 Agosto 2013

ClatoClaudio Latorre, Jason Rech y Eugenia Gayo, extrayendo herramientas prehistóricas en el sitio de excavación

América del Sur fue el último continente en ser colonizado por los humanos modernos desde que emigraron de África hace más de 70.000 años. Existe controversia acerca de las condiciones ambientales que permitieron los primeros asentamientos en América del Sur, debido a las pocas descripciones robustas de sitios arqueológicos.

Un estudio recientemente publicado en la revista Quaternary Science Reviews, bajo el título de “Late Pleistocene human occupation of the hyperarid core in the Atacama Desert, northern Chile”, muestra que algunos de los primeros sudamericanos (los que vinieron a América del Sur hace 14-13.000 años) ocuparon un número diverso de hábitats cuando llegaron al continente, incluso aquellos considerados “extremos” por sus características climáticas.

Este estudio interdisciplinario, liderado por los doctores Calogero Santoro (Universidad de Tarapacá) y Claudio Latorre (Universidad Católica), muestra que el Desierto de Atacama, ambiente extremo que suponía una barrera al asentamiento, fue un núcleo de poblamiento temprano en Sudamérica.

El sitio de estudio, Quebrada Maní, se encuentra en el núcleo más árido del desierto, donde las precipitaciones actualmente son casi nulas. Sin embargo, parte de los hallazgos paleoclimáticos muestran que a finales del Pleistoceno, el clima regional era mucho más húmedo, lo que generaba grandes humedales y corredores ribereños en pleno desierto.

El hallazgo de más de 1000 piezas consistentes en proyectiles, cuchillos, estólicas, conchas marinas, pedazos de maderas, plantas, todas datadas entre 12.800 y 11.700 años de antigüedad permiten inferir cómo habrían sido las condiciones de vida de la gente de El Maní. 
Los restos permiten suponer que la gente del Maní eran cazadores recolectores, agrupados en pequeñas familias. “Eran personas que se desplazaban de mar a cordillera o tenían intercambio con otros humanos de esos lugares” afirma el doctor Latorre.

Los "manicenses" habrían abandonado el lugar por cambios climáticos.  “El humedal y los ríos que corrían por el sector se secaron producto de la falta de lluvias en la cordillera de los Andes y Sierra Moreno. Eso hizo que la napa freática (una capa de agua subterránea) bajara de manera abrupta y los oasis desaparecieran”, afirma Latorre.

El asentamiento de Quebrada Maní apoya la tesis de que el poblamiento de Sudamérica se produjo de norte a sur, por el lado occidental de la cordillera de los Andes. En la misma dirección se han encontrado sitios en el norte de Perú, Colombia y Ecuador, con edades similares y superiores. Pero Monte Verde, en la Región de Los Lagos, sigue siendo el asentamiento más antiguo de América, con 14.420 años.

Los autores afirman que si los primeros habitantes se movieron por la vertiente occidental hacia el sur, el desierto de Atacama debería tener evidencia anterior a Monte Verde. Sumado a  esto, el Desierto de Atacama es un ambiente que preserva muy bien los restos arqueológicos y paleoecológicos.

“Esta zona tiene un vasto potencial aún por explorar. De hecho, en toda la zona del sector sur de la Pampa del Tamarugal abundaron ecosistemas ribereños durante el Pleistoceno tardío que tienen potencial de albergar sitios arqueológicos tempranos. Estos ecosistemas existieron en la zona entre 17.000 a 14.000 años atrás, y si hay sitios tempranos, seguro que los encontraremos”, afirmó el doctor Latorre.

Información: Luz V. Oppliger   Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.