La científica mexicana Mónica Guzmán, investigadora de Weill Cornell Medicine, visita Chile invitada por el Instituto Milenio en Inmunología e Inmunoterapia (IMII) para abordar sus recientes hallazgos en el control de la leucemia, uno de los cánceres de mayor prevalencia, principalmente en niños, niñas y adolescentes: representa cerca de un tercio de los diagnósticos oncológicos en ese grupo de edad, de acuerdo a cifras internacionales.
Su arribo al país se enmarca en la agenda de colaboración internacional que impulsa el IMII para fortalecer la inmunoterapia en el país. En su estadía, Guzmán dictará una charla sobre el desarrollo de terapias dirigidas a las células madre que originan la leucemia.
“El trabajo de la doctora Guzmán demuestra cómo la investigación básica puede transformarse en terapias concretas para pacientes con leucemia. Su visita a Chile es una oportunidad valiosa para que la comunidad científica nacional conozca de cerca los avances en inmunoterapia dirigida a células madre tumorales”, explica el profesor de la Facultad de Ciencias Biológicas UC y director del IMII, Alexis Kalergis.
Durante años, uno de los principales obstáculos para atacar la leucemia de forma dirigida fue distinguir las células madre leucémicas de las células madre sanguíneas normales, ya que ambas comparten gran parte de sus características. En su doctorado en el laboratorio de Craig Jordan, Mónica Guzmán identificó CD123, un marcador presente en las células madre leucémicas pero ausente en las células sanas, lo que abrió la puerta a terapias capaces de atacar el cáncer sin dañar el tejido sano.
La investigadora es doctora en Microbiología, Inmunología y Genética Molecular por la Universidad de Kentucky y profesora asociada de Farmacología en Medicina de la División de Hematología y Oncología Médica de Weill Cornell Medicine, uno de los principales centros de su tipo en Norteamérica. Su investigación ha sido financiada por el Instituto Nacional de Salud (NIH) de Estados Unidos, la Leukemia & Lymphoma Society y la V Foundation, entre otras organizaciones.
El origen de la leucemia
El hallazgo del marcador CD123 permitió, años más tarde, que el equipo de Mónica Guzmán estableciera una alianza con una empresa farmacéutica para desarrollar células CAR-T alogénicas -fabricadas a partir de un donante y utilizables en distintos pacientes- capaces de eliminar las células madre leucémicas sin afectar la producción normal de sangre. El desarrollo derivó en un ensayo clínico de fase 1 para pacientes con leucemia mieloide aguda.
“Leemos el ADN de las células -como si buscáramos su huella digital- e identificamos marcas que son exclusivas del cáncer”, explica la Dra. Guzmán.
El laboratorio trabaja además en mejorar la respuesta de las células CAR-T en pacientes con linfoma y mieloma múltiple, cánceres en los que esta terapia ya forma parte del tratamiento estándar pero que aún presentan recaídas. Un nuevo ensayo clínico en desarrollo evalúa la combinación de radioterapia con células CAR-T para pacientes con linfoma.
“Con esa información diseñamos tratamientos personalizados, que van desde medicamentos hasta células de defensa modificadas en el laboratorio para reconocer y destruir el cáncer, conocidas como células CAR-T. Varias de estas terapias ya están llegando a los pacientes”, precisa la académica del Weill Cornell Medicine.
Acceso a terapias CAR-T en Latinoamérica
Aunque las células CAR-T han transformado el tratamiento de cánceres de la sangre como el linfoma difuso de células grandes, la leucemia de células B y el mieloma múltiple, su acceso sigue siendo limitado en países de ingresos medios y bajos, especialmente en América Latina. Mónica Guzmán participa en investigaciones que analizan las barreras para ampliar su uso en la región.
“La terapia con células T con receptor de antígeno quimérico (CAR-T) ha transformado el tratamiento de neoplasias hematológicas, ofreciendo respuestas duraderas en enfermedades como el linfoma difuso de células grandes, las leucemias de células B y el mieloma múltiple. Sin embargo, el acceso a esta terapia sigue siendo limitado en países de ingresos bajos y medios, especialmente en América Latina”, señaló la científica norteamericana en un reciente estudio que evaluó la adopción de esta tecnología de frontera en la región.
Entre los principales obstáculos se cuentan el alto costo de fabricación, la complejidad logística del proceso, la infraestructura insuficiente para administrar el tratamiento y manejar sus efectos adversos, y las diferencias socioeconómicas y geográficas entre países. A esto se suma la escasa representación de pacientes latinoamericanos en ensayos clínicos, lo que limita el conocimiento sobre la eficacia y seguridad de estas terapias en poblaciones con alta diversidad genética.
“Las terapias CAR-T están en la frontera del conocimiento científico y representan una oportunidad real para millones de pacientes con cáncer en todo el mundo. El desafío que tiene Latinoamérica es traducir ese avance en acceso concreto para quienes hoy no pueden costearlo”, sostiene el Dr. Alexis Kalergis.
Nuevos modelos de fabricación descentralizada, realizados en el propio punto de atención del paciente, han mostrado en programas piloto una reducción de más del 90% en los costos de producción. A esto se suman tecnologías como las células CAR-T alogénicas listas para usar y los enfoques basados en ARN mensajero, que buscan acortar los tiempos de fabricación y mejorar la tolerancia al tratamiento.
Lograr un acceso equitativo a estas terapias en la región requiere, además, marcos regulatorios armonizados entre países, capacidad de manufactura académica a escala y la incorporación de perfiles genéticos propios de la población latinoamericana en el diseño de los tratamientos, señala el estudio publicado por la Dra. Guzmán en la revista ScienceDirect.
Trayectoria y reconocimientos científicos
Mónica Guzmán realizó sus estudios de pregrado en la Universidad de Guanajuato, en México, y obtuvo su doctorado en la Universidad de Kentucky, en Estados Unidos. Fue instructora en la Universidad de Rochester antes de incorporarse a Weill Cornell Medicine en 2009, donde también ejerce como subdirectora de Diversidad, Equidad e Inclusión en Ciencia Básica y Traslacional del Centro de Cáncer Sandra y Edward Meyer.
Entre los reconocimientos recibidos por su trabajo figuran el NIH Director’s Innovator Award y el V-Foundation Scholar. En 2020 fue incluida en un listado de 100 científicos hispanos e inmigrantes latinos que inspiran en Estados Unidos.
La Dra. Guzmán participa además en el comité educativo de la Unión Internacional de Sociedades de Inmunología (IUIS), instancia desde la que colabora en el diseño de cursos y en la formación de nuevas generaciones de inmunólogos en distintas partes del mundo. Para la investigadora, el desarrollo de la disciplina depende de la curiosidad, la perseverancia y la colaboración entre distintos grupos de trabajo.
Gestión de prensa: Por Luis Francisco Sandoval, Agencia S&M Comunicaciones – IMII