Investigación UC presenta el primer mapa de la diversidad genética del virus Andes en Chile
agosto 12, 2026
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En el estudio además se reconstruye la evolución del virus durante una década y se describe una nueva variante denominada ANDV Chi-North. “Esta información nos permite comprender mejor cómo ha evolucionado el virus, cómo se distribuyen los distintos linajes en el territorio nacional y disponer de una base científica para interpretar futuros casos y brotes”, afirma la profesora Jenniffer Angulo.
El virus Andes (ANDV) es la forma de hantavirus que circula tanto en Chile, como en Argentina, y se transmite principalmente por el ratón de cola larga (Oligoryzomys longicaudatus), especie que habita en los sectores precordilleranos, zonas rurales y cerca de cursos de agua.
Pese a que esta cepa, causante del
síndrome cardiopulmonar por hantavirus y única transmisible entre seres
humanos, representa uno de los principales desafíos sanitarios del país
asociados a la zoonosis, existe poca información sobre su diversidad genética y
evolución en el territorio.
Sin embargo, una reciente investigación de la Universidad Católica revierte esta situación y presenta la primera caracterización genómica a escala nacional del virus Andes, utilizando muestras clínicas de pacientes recolectadas a lo largo de Chile en un periodo de trece años, desde 2011 a 2024.
Así, en el estudio se reconstruye la
evolución del virus durante más de una década: el análisis demostró que su
diversidad genética está determinada por la geografía y se identificó a dos
grupos genéticos principales de circulación.
“Por primera vez contamos con un mapa de la diversidad genética del virus Andes en Chile”, afirma la académica de la Escuela de Medicina y de la Facultad de Ciencias Biológicas UC, Jenniffer Angulo.
La investigadora, quien lideró este estudio, agrega que: “Esta información nos permite comprender mejor cómo ha evolucionado el virus, cómo se distribuyen los distintos linajes en el territorio nacional y disponer de una base científica para interpretar futuros casos y brotes”.
Además, en la investigación se describió una nueva variante denominada ANDV Chi-North, la que corresponde a un linaje genéticamente diferenciado, caracterizado por un conjunto de sustituciones específicas que permiten distinguirlo de otros linajes de Andes virus.
“Estas sustituciones, junto con otras características genéticas que permiten diferenciar los distintos clados descritos, podrían utilizarse como marcadores para la vigilancia genómica, permitiendo identificar y monitorear la circulación de los diferentes linajes. Además, este mapa de la diversidad y distribución genómica de ANDV puede ser particularmente relevante en la investigación de brotes, ya que permitiría contextualizar genéticamente los casos y evaluar posibles relaciones entre las secuencias virales”, detalla la investigadora.
La reconstrucción filogenética del segmento S del virus Andes resume la diversidad genética observada en Chile y muestra la identificación del nuevo clado chileno ANDV Chi-North (Clado V). A la derecha se presentan las principales mutaciones que distinguen los distintos linajes virales, proporcionando una base para comprender la evolución del virus y fortalecer la vigilancia genómica del hantavirus en Chile.
La gravedad y la transmisión no
dependen únicamente del virus
¿Existen mutaciones específicas que expliquen una mayor gravedad de la enfermedad o la capacidad del virus para transmitirse entre personas? fue una de las preguntas científicas que también abordó este estudio publicado en la revista The Lancet Microbe.
Los resultados de la investigación no
identificaron variantes genéticas asociadas de manera consistente con estos
fenómenos, lo que sugiere que tanto la evolución clínica de los pacientes, como
la transmisión dependen de la interacción de factores virales, del hospedero y
ambientales, entre los que se incluyen las respuestas inmunitarias, la carga
viral y el tratamiento.
Para Hade Ramos el principal desafío es entender que la gravedad y la transmisión no dependen únicamente del virus. “Es necesario seguir caracterizando la diversidad genética de ANDV y, al mismo tiempo, integrar esta información con factores del hospedero y su respuesta frente a la infección. Esto permitirá comprender mejor por qué algunas infecciones tienen distintos desenlaces clínicos”, sostiene.