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Investigadores UC estudian el impacto de los cabezazos repetidos en el cerebro de futbolistas

julio 30, 2026


photo_camera “Partimos con la idea de identificar marcadores de daño en el sistema nervioso central. En una primera etapa utilizamos modelos de laboratorio y posteriormente reclutamos una cohorte de alrededor de veinte exfutbolistas profesionales. La idea de fondo es desarrollar una herramienta que nos permita predecir posibles enfermedades cerebrales años antes de que se manifiesten”, explica el profesor Waldo Cerpa. Foto: Getty Images

Raphael Varane (33) decidió llevar a la practica una preocupación que arrastra desde sus últimos años como futbolista. El ex defensor francés impulsó una nueva normativa en las divisiones menores del Como de Italia para reducir los cabezazos entre sus jóvenes jugadores y enseñar el gesto técnico de manera progresiva. En 2024 ya había contado que sufrió conmociones cerebrales durante su carrera. “Mi hijo de 7 años juega al fútbol y le aconsejo que no dé cabezazos”, confesó entonces al diario “L’Equipe”.

El plan de Varane comienza con los Sub 10, quienes no cabecean en entrenamientos ni partidos. En Sub 11 se mantiene como regla general la prohibición, aunque hacia el final de la temporada pueden practicar con una pelota liviana. Los Sub 12 entrenan el gesto una vez al mes, con un máximo de cinco cabezazos. Y en la Sub 13 el límite aumenta a una práctica semanal. Se trata de una norma interna del Como y no de la Federación Italiana: en las competencias oficiales el cabezazo sigue estando permitido, por lo que el club solamente instruye a sus jugadores para evitarlo y diseñan el juego a ras de piso. Los rivales pueden practicarlo y eventualmente sacar ventaja de eso, pero en Como no le dan importancia.

Waldo Cerpa, profesor de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Pontificia Universidad Católica, lleva desde 2019 estudiando los efectos de los impactos repetidos en el cerebro de los futbolistas en Chile.

“Partimos con la idea de identificar marcadores de daño en el sistema nervioso central. En una primera etapa utilizamos modelos de laboratorio y posteriormente reclutamos una cohorte de alrededor de veinte exfutbolistas profesionales. La idea de fondo es desarrollar una herramienta que nos permita predecir posibles enfermedades cerebrales años antes de que se manifiesten”, explica.

Los ex jugadores fueron sometidos a resonancias magnéticas, exámenes de sangre y evaluaciones clínicas. Waldo Cerpa realizó el estudio junto a los doctores Maximiliano Rovegno y Marcelo Andia, profesores de la Facultad de Medicina de la UC, y la estudiante de doctorado Pamela González. Esperan publicar los resultados durante este segundo semestre.

Foto: Getty Images

¿Qué encontraron?

“Los resultados muestran que no es posible encontrar diferencias significativas entre exfutbolistas y controles cuando se usan herramientas de medición individuales por separado, pero al combinar datos de imágenes cerebrales por resonancia logramos diferenciarlos con una precisión superior al 85%. Clínicamente, los exfutbolistas mostraron un desplazamiento estadísticamente significativo hacia una mayor presencia de síntomas depresivos y dificultades motoras“.

El académico de la FCB aprueba la precaución del Como. “La medida me parece adecuada. Este es un excelente ejemplo en el que la ciencia cobra protagonismo, porque se pone en contraposición una práctica deportiva de larga data con lo que podría ser una conducta de riesgo. Varane es un referente futbolístico y su experiencia debe ser, al menos, escuchada”, agrega.

Jorge Guerrero Cortés, gerente de Desarrollo de Palestino y ex director de Desarrollo Técnico de la Federación de Fútbol de Chile, aclara que la fórmula no es completamente novedosa. “Hace muchos años las ligas norteamericanas de fútbol infantil, prohíben los cabezazos, precisamente porque es un período en que el cerebro no está totalmente formado. Incluso en Alemania también se estipuló en algún minuto que no se cabeceara hasta cierta edad”, cuenta.

En Chile el cabezazo está permitido desde Peques, categoría Sub 8. “A mí no me parecería mal que hubiera una prohibición, porque el balón sigue siendo duro. No ganamos demasiado con que haya cabezazos en la primera etapa, pensando en Sub 8, Sub 9 y Sub 10. Quizás desde la Sub 11 se podría incorporar, pero necesitamos evidencia científica para decir hasta qué edad”, plantea Guerrero.

Palestino ya tomó sus propias precauciones. “Hasta la Sub 12 hacemos todo el trabajo del gesto técnico con pelota de goma. Eso no quiere decir que en los entrenamientos no cabeceen alguna vez, pero bajamos muchísimo el impacto porque el trabajo específico lo hacemos con esas pelotas”, explica.

Gestión de prensa: Samuel Ferreiro – Las Ultimas Noticias



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