De las microalgas al omega 3 vegano y la cosmética: el nuevo salto de PhytoHunt
septiembre 24, 2026
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La empresa, creada en 2024, continúa desarrollando esa línea nutracéutica y estudiando sus extractos en distintos modelos experimentales. La apuesta, explica la Dra. Mónica Vásquez, es que sus potenciales beneficios no descansen únicamente en una promesa comercial, sino en evidencia científica.
PhytoHunt nació mirando a las microalgas como una posible fuente de biocombustibles, pero fueron los lípidos que producían estos microorganismos los que terminaron cambiando el rumbo de la investigación. El equipo comenzó a seleccionar aquellas capaces de generar altas concentraciones de omega 3 de cadena larga tipo EPA y antioxidantes, convirtiendo lo que partió como un proyecto energético en una plataforma de ingredientes funcionales.
Por su origen microalgal, ese omega 3 entra en una categoría que ha ido ganando espacio: las alternativas veganas a los ácidos grasos obtenidos tradicionalmente desde fuentes marinas. “Algo que partió siendo un proyecto que buscaba generar biocombustibles a partir de microalgas se terminó convirtiendo en utilizar la producción de estos lípidos como un suplemento alimenticio”, explica Mónica Vásquez, académica de la Facultad de Ciencias Biológicas UC y quien lidera PhytoHunt.
La empresa, creada en 2024, continúa desarrollando esa línea nutracéutica y estudiando sus extractos en distintos modelos experimentales. La apuesta, dice Mónica Vásquez, es que sus potenciales beneficios no descansen únicamente en una promesa comercial, sino en evidencia científica. “Buscamos terminar todas las pruebas preclínicas para demostrar que nuestro trabajo sí tenga un respaldo de estudios realizados en distintos modelos que muestren la eficacia de un producto derivado de microalga”.
Dra. Mónica Vásquez, líder del proyecto
Pero durante esas investigaciones apareció un nuevo destino para los mismos microorganismos: la piel.
Al observar el efecto de ciertos extractos sobre células, el equipo decidió probarlos en queratinocitos. “Dijimos: probemos con células de la piel para ver si podemos lograr una reprogramación celular”, recuerda. El objetivo es que el ingrediente estimule procesos vinculados con la movilización de agua y glicerol y con la producción de ácido hialurónico, favoreciendo así la hidratación desde la propia actividad celular.
La idea no es lanzar una marca propia de sérums o cremas. PhytoHunt busca transformarse en proveedor de los ingredientes activos para que laboratorios cosméticos los incorporen a sus formulaciones. “Creemos que la llegada más rápida a mercado es vender justamente nuestros ingredientes para que sean asociados a alguna línea de producción de un laboratorio más grande”, explica.
El siguiente paso será conseguir esos primeros acuerdos de licencia. Mientras el omega 3 y los antioxidantes continúan avanzando por la ruta nutracéutica, la cosmética abre otra posibilidad para una misma plataforma tecnológica: que los compuestos producidos por microalgas terminen tanto en suplementos como en productos destinados al cuidado de la piel.
Gestión de prensa: Fernanda Guajardo – El Mercurio