Infraestructuras resilientes: sólo el 15% de los países incorpora soluciones basadas en la naturaleza
julio 23, 2026
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Foto: Canal de Fargo-Moorhead / Acciona
Un informe desarrollado recientemente por la Coalición para la Infraestructura Resiliente ante Desastres (CDRi, por su sigla en inglés) señala que un 15% de los países incluyen Soluciones basadas en la Naturaleza (SbN) en sus normas y las utiliza en forma sistemática en el desarrollo de sus proyectos de infraestructuras. En paralelo, esta misma organización reconoce que medidas de este tipo deberían convertirse en un componente fundamental para proteger las edificaciones y comunidades, en lugar de seguir siendo proyectos medioambientales a pequeña escala.
Las SbN son aquellas que utilizan o recuperan ecosistemas como ríos, humedales, bosques y zonas costeras y, de acuerdo con la CDRI, cuando estas medidas son combinadas con la infraestructura gris -activos físicos construidos por el ser humano, como carreteras, vías férreas, terraplenes, sistemas de drenaje de aguas pluviales y redes de telecomunicaciones- permiten abordar la vulnerabilidad frente a eventos climáticos extremos de manera más eficaz.
“Frente a este escenario, la infraestructura ya no puede diseñarse sólo para responder a condiciones históricas promedio, sino que debe incorporar criterios de resiliencia, adaptación y continuidad operacio-nal”, explica Francisco López, director de Infraestructuras de Acciona en Chile.
Pablo Marquet, profesor de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Pontificia Universidad Católica de Chile e investigador del Centro de Cambio Global UC, asegura que la posible consideración de las SbN como activos de infraestructura es un cambio de paradigma “que podría afectar positivamente a las industrias minera, acuicultura, forestal, agrícola y ganadera, mejorando su sustentabilidad, y contribuir a una planificación urbana y del borde costero que sea mas eficiente y que genere cobeneficios sociales y ambientales”.
Bajo su mirada, la industria debe resolver cómo utilizar la naturaleza para que no solo provea la capacidad de generar y mantener e negocio, sino que además permita minimizar el impacto ambiental de sus actividades, un enfoque que involucra a gobierno, universidades y empresas privadas, ya que la implementación de las SbN requiere generar conocimiento básico de frontera. “Necesitamos entender como las retroalimentaciones entre planta y suelo, y su microbioma asociado, afectan la germinación y establecimiento de plantas nativas que permitan regenerar ecosistemas degradados en forma eficiente”, sostiene Pablo Marquet.
“Necesitamos entender como las retroalimentaciones entre planta y suelo, y su microbioma asociado, afectan la germinación y establecimiento de plantas nativas que permitan regenerar ecosistemas degradados en forma eficiente”, sostiene Pablo Marquet.
Múltiples beneficios
Otro de los aspectos resaltados por el informe de la CDRI es la capacidad de las SbN para aportar múltiples beneficios de forma simultánea. “Cuando se analiza el ciclo de vida completo de una infraestructura y el coste de diseñar con mayores estándares de adaptación, aplicando soluciones basadas en la naturaleza, se demuestra que el sobre coste derivado de aplicar esta solución, suele ser muy inferior al coste económico, social y humano que puede generar una falla ante un evento extremo”, afirma López.
Entre los ejemplos el informe menciona el caso de Alemania, donde se utilizaron humedales y llanuras aluviales para ralentizar el flujo de agua y el caudal máximo durante las tormentas y el Sistema de Seguridad de Taludes de Hong Kong.
El uso a gran escala de las SbN también va ganando impulso, por ejemplo, con el canal anti inundaciones de 48 kilómetros Fargo-Moor-head, construido en la frontera entre Dakota del Norte y Minnesota, en Estados Unidos, por un consorcio liderado por ACCIONA. La obra, que espera beneficiar a alrededor de 260 mil personas, contempla una inversión que ronda los US$ 2.800 millones y, a diferencia de los canales tradicionales, para su diseño se excavaron más de 34 millones de metros cúbicos de tierra -utilizando maquinaria alimentada por HVO, un biocombustible renovable generado a partir de aceite de residuos vegetales, que es capaz de reducir en 90% las emisiones de CO2- para crear taludes suaves en las orillas sin utilizar hormigón o cemento.
Estas superficies se afianzarán posteriormente con la plantación masiva de árboles y matorrales autóctonos para estabilizar el suelo de forma natural y evitar la erosión hídrica. Además, el uso de acueductos con agua calentada para evitar la congelación garantizará el tránsito seguro de los peces por el río, incluso en los inviernos más fríos.
Según estimaciones de la firma española, se espera que entre en operación completa en 2027.
Oportunidades para Chile
De acuerdo con el análisis del académico de la FCB, las SbN pueden potencialmente incorporarse a lo largo de todo el país en diversos sectores productivos. Destaca los primeros avances en la zona central, con el desarrollo de un ecosistema mediterráneo para impedir o retardar el avance del fuego en caso de incendios forestales, y delinea oportunidades en la zona centro norte con la generación de humedales para el reciclaje de aguas grises. No obstante, advierte que este modelo requerirá cambios en la legislación.
Gestión de prensa: Andrea Campillay – Diario Financiero