Misiones 2026: estudiantes de la FCB viven una experiencia transformadora de fe y servicio
marzo 3, 2026
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Las y los alumnos participaron durante diez días de iniciativas que buscaban responder a necesidades concretas de las comunidades, especialmente en zonas apartadas o con menor presencia pastoral permanente.
Mil 450 jóvenes participaron en las misiones y trabajos de verano de la Pontificia Universidad Católica de Chile, desplegándose en 53 zonas del país, desde Coquimbo hasta Aysén. Las iniciativas, impulsadas por la Pastoral UC, combinaron evangelización, trabajo en terreno y formación, con el objetivo de acompañar a las comunidades y vivir una experiencia transformadora de fe y servicio.
Las misiones y trabajos de verano consideraron la participación en los proyectos Misión País, Capilla País, Siembra, Viviendas y el Coro Misión País, proyectos que integran el anuncio del Evangelio con el trabajo comunitario, la formación y el encuentro cotidiano con las personas.
En el caso de la Facultad de Ciencias Biológicas UC, cinco fueron las y los estudiantes de las carreras de Biología, Bioquímica y Biología Marina que fueron parte de las misiones 2026. Se trata de Isidora Carrasco, Florencia González, Josefina Hurtado, Isabel Montero y Pablo Meneses, quienes durante diez días participaron de iniciativas que buscaban responder a necesidades concretas de las comunidades, especialmente en zonas apartadas o con menor presencia pastoral permanente.
Cuidar nuestra casa común
Isidora Carrasco, estudiante de Biología Marina, fue parte de Misiones Sustentables Arca 2025 en . En sus palabras, “fue una experiencia sumamente enriquecedora que me permitió vincular mi fe con mi carrera. Reconocer cómo Dios nos encomienda la tarea de ser responsables y proteger nuestro planeta, junto con todos los seres vivos que lo habitamos”.
“En este camino el patrono de las misiones y de nuestra facultad, San Francisco de Asís, es un ejemplo fundamental: su respeto por la naturaleza nos inspira a velar por el bienestar animal, invitación que posteriormente el papa Francisco reafirma en Laudato si’ con su invitación a cuidar nuestra casa común”.
Sentí la presencia de Jesús de manera constante
“Mi experiencia en Misión País 2026 fue increíble. Este año fui a Vicuña, con el propósito de seguir profundizando mi vínculo con Dios, y también de darme tiempo para reflexionar y hacer nuevas amistades”, cuenta Florencia González, alumna de Biología.
A lo que agrega que “si bien al comienzo iba muy nerviosa
por no conocer a ninguno de los voluntarios de la zona, me sentí muy cómoda y
contenta durante las misiones”.
Para Florencia esta experiencia supero sus expectativas: “Fueron diez días en los que sentí la presencia de Jesús de manera constante, que me dejaron llenito el corazón, con una comunidad que nos recibió con los brazos abiertos, un cariño gigante y se formó un grupo de voluntarios lleno de cariño, cuidado y entrega”.
“Espero que más estudiantes de la facultad de animen a ir y a vivir las misiones en la U, que son una gran oportunidad de vivir el encuentro con Dios y con los demás”, reflexiona.
Un buen recibimiento durante todas las misiones
Josefina Hurtado, estudiante de Bioquímica, participó de Misión País en Guayacán en Coquimbo. “Tuvimos problemas con los buses, por lo que llegamos a las 1:00 a. m. y, aun así, en la zona nos estaban esperando con unos queques y chocolate caliente. Este buen recibimiento se vio a lo largo de todas las misiones, en cada casa a la que íbamos. Además, llegamos justo para la celebración de la Virgen de Andacollo, a la cual le hicieron una procesión con bailes y varias misas. Como Guayacán se encuentra en la playa, aprovechamos de hacer una adoración en la orilla del mar”, relata.
Asimismo, reflexiona: “en estas misiones, aunque uno va con las ganas de compartir con la comunidad y llevarles a Dios, termina siendo uno el más misionado. ¡Recomiendo mucho ir!”.
El talento que se te entrega, será luz para esta tierra
La alumna de Biología Marina, Isabel Montero, fue parte de Siembra este verano: “Fui como parte del equipo a San Ignacio, zona mixta con el Coro Misión País. Algo que me impactó mucho fue el cómo sentía a Dios en todo durante los diez días. Gracias a que estaba con el coro, podía poner mi talento al servicio a los demás, y eso hizo que la misión fuera muy diferente para mí y los de la zona en general”.
Además, comenta en su testimonio que “gracias al don que se me dió y al Espíritu Santo, pude ser instrumento de Dios y su palabra, para así acercar a los voluntarios a Él, desafío que tenía por mi rol al ser jefa de oración. Una frase de la canción Mi talento para ti creo que resume mi aprendizaje de aquellas misiones: el talento que se te entrega, será luz para esta tierra. No lo escondas, compártelo y verás”.
No hubo momento en el que no estuviese sonriendo
“Media hora al sur de Coyhaique queda la localidad de Valle Simpson, la zona más austral de esta edición de Misión País. Nuestro trayecto comenzó, por lo tanto, en el Aeropuerto en la madrugada del 5 de enero. Desde ese momento, se pudo notar la gran calidad de las 33 personas que fuimos a compartir con la comunidad”, describe Juan Pablo Meneses.
El estudiante de Bioquímica afirma en su relato que “fue una experiencia insuperable; desde los talleres en las tardes con los niños, hasta los juegos en la noche entre voluntarios, no hubo momento en el que no estuviese sonriendo”
“Los invito a sumarse y participar en los proyectos misioneros y voluntarios. Es una comunidad con una energía increíble, siempre lista para apoyar e integrar a quienes quieran unirse”, señala.