Skip to content

La papa del desierto: una alternativa de alimento ante el cambio climático

junio 23, 2021


photo_camera Melissa Aguilar

El Dr. Rodrigo Gutiérrez, académico y actual director de investigación de la Facultad de Ciencias Biológicas, ha estudiado por más de 10 años distintas plantas que crecen en el desierto, incluyendo la papa del desierto  (Hoffmannseggia doelli). Junto a un equipo multidisciplinario, el Dr. Gutiérrez ha revelado al Diario El Mostrador que, “la papa del desierto, posee un gran valor nutricional, siendo rica en potasio, fibra, hierro y magnesio y que es posible establecer la papa del desierto como un nuevo cultivo capaz de crecer en suelos marginales”.

Hoffmannseggia es un género de planta fanerógamas perteneciente a la familia Fabaceae del orden Fagales. Dentro de esta gran familia encontramos a la papa del desierto: una planta que crece en condiciones extremas, a pleno sol en el desierto, bajo fuerte exposición a la radiación y a gran altura.

En el desierto de Atacama las precipitaciones son escazas, alcanzando solo entre 100 a 300 mm anuales; además, existe una alta fluctuación de temperatura, con 40°C en el día y de -8°C durante la noche. Lo singular de esta planta, es que pese a esas condiciones climáticas logra generar un pequeño tubérculo, y según los investigadores, “en la antigüedad fueron alimento de pueblos originarios”.

Durante muchos años, Chile fue un verdadero paraíso para el cultivo de la papa desplegando a la papa del desierto de la agricultura industrializada por ser poco rentable. Hoy, el cambio climático, la escasez de agua y la competencia industrial, ha dificultado a la agricultura, siendo esta ya no sostenible a largo plazo. Un claro ejemplo de ello, es el avance de la desertificación hacia el centro del país y la necesidad de generar nuevos cultivos que resistan esas condiciones. ¿Puede entonces la papa del desierto retomar protagonismo?

Recuperar el alimento de los pueblos originarios

Conscientes de estas necesidades, el equipo del Instituto Milenio de Biología Integrativa (iBio), trabajan en un método de cultivo y estrategias de comercialización del tubérculo. Este ambicioso proyecto de cuatro años, apunta a establecer la papa del desierto como un nuevo cultivo capaz de crecer en suelos marginales.

Dentro de los potenciales que destacan los encargados del proyecto, está la oportunidad de incluir a los agricultores en la optimización del protocolo, al realizar las pruebas de campo en directa colaboración con los agricultores de la zona norte del país. Se contempla también el diseño de una estrategia de comercialización de productos de papa del desierto en el mercado nacional para apoyar a los agricultores.

Créditos fotografía: El equipo de trabajo por Melissa Aguilar

“A ellos les entregaremos los protocolos para que lleven a cabo las pruebas de cultivo de la papa del desierto y recibiremos sus observaciones del proceso, tomando en consideración el conocimiento campesino y la construcción de conocimiento conjunto con el equipo técnico del proyecto. Finalmente esperamos terminar el proyecto teniendo un producto sostenible en el tiempo que permita la comercialización de esta papa”, asegura el equipo.

¿Qué te parece este proyecto? * Importante: Marco de proyecto de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA). Ver más en el siguiente enlace.

Gestión de Prensa: Comunicaciones Instituto Milenio de Biología Integrativa (iBio)



Contenido relacionado